
- A las 9 de la mañana, eliminaré de mi agenda dos días: ayer y mañana. Ayer fue para aprender y mañana será la consecuencia de lo que hoy pueda realizar.
- Me enfrentaré a la vida con la convicción de que este día jamás volverá y así es no volveré a tener un 23-Junio-2008.
- Hoy es la última oportunidad que tengo de vivir intensamente, pues nadie me asegura que volveré a ver amanecer y hoy me lo he perdido, como muchos otros días.
- Invertiré mi recurso más importante: mi tiempo, en la obra más trascendental: mi vida; cada minuto lo realizaré apasionadamente para hacer de hoy un día diferente y único en mi vida.
- Hoy te llamaré para citarte a nuestro apartamento con vistas a la Ría
- Hoy miraré largamente tus medias blancas, de encaje, marcaré el ritmo de los roces perezosos, calmaré tu prisa y te sentaré en el brazo de una butaca antigua, te acariciaré los senos con cuidado; te levantaré la falda, notaré los muslos sobre el elástico de las ligas, también la humedad de tu vientre; soltaré tus ataduras sobre la piel, haré que te sorprendas de la sensibilidad de cada caricia en los muslos con la yema de mis dedos, accederás y te levantaras para que tus medias ya sin presión, caigan entre tus zapatos de tacón, y tus braguitas dejando que la gravedad y tus leves movimientos de tus piernas hagan su trabajo, sin retirarlas con un pie, allí testigos de la escena.
- Hoy te sentaré otra vez, en el brazo de la butaca, me arrodillaré, te pediré que te relajes, que pongas tu espalda en el fondo del asiento
- Hoy veré bien tu sexo, una mata de vello dorado no muy denso, lacio incluso, suave; acercaré mi lengua.... lameré, llegaré muy profundo con la lengua, con los dedos, hoy quiero que te corras así en mi boca, aunque desees
otra cosa quiero tener tu derrame en mi paladar. - Hoy escucharé tu grito de placer, y tus convulsiones, besando tus labios de tu coño, te levantaré del fondo de la butaca.
- Hoy rodearé tu cuello con los brazos, nos desnudaremos y te pen
etraré sentados los dos entre las sábanas yo mirando tus ojos azules, tu al sentirme me aprietas, luego me montas, y te retiras hacia atrás, volviendo a la posición original; siempre tu mirada desafiante y profunda, testigo del torrente de placer que te invade, - Hoy te tomaré, poniendo mis piernas alrededor, una penetración profunda, gemiremos de placer, lo haremos lentamente sintiendo mucho
- Hoy gritaré y te haré estremecer y nos agotaremos juntos.
- Hoy escribiré en mi blog mi plan para hoy, para no olvidarme ya nunca más de mirar amaneceres
